lunes, 23 de enero de 2017

Once claves para frenar las rabietas de los niños



Un berrinche o rabieta es un estallido de las emociones y se da cuando un niño no puede obtener lo que quiere. Por lo general, ellos piensan que deben obtener todo, en especial cuando son muy pequeños, donde son muy egocéntricos  y dicen “solo para mí”. Pero el niño debe aprender que no todo puede obtenerlo o no todo es bueno para él. El niño necesita decepcionarse, pasar por la tristeza  para aprender a esperar.

La especialista, Guadalupe Zaghinni, afirma que desde pequeños debemos enseñar  que no todo lo que se quiere se lo obtiene de inmediato. Pero también dice que es necesario esperar y otras veces esforzarse. Señala que, como padres, debemos enseñarles que cuando hay adversidad, hay que salir adelante.

Te dejamos con las siguientes claves para regular esta conducta:

1. Poner atención a la intensidad  de las reacciones. En los primeros años es normal que el niño sea atendido en sus necesidades básicas. Pero a partir del año ya hay que empezar a enseñar a esperar. “Mami está ocupada, espérame un momento”, por ejemplo. De esta manera el niño se autorregula sanamente y aprende a esperar.

2. Cuando los niños se expresan de manera equivocada, con rabietas y berrinches, quiere decir que en casa no se le ha dado una estructura correcta frente a sus pedidos. Es decir, no les hemos enseñado a esperar o les hemos dado las cosas de inmediato para evitar sus bullas.

3. Es importante el ejemplo que recibe de los padres. Es bueno que te  preguntes como padre: “Yo como padre también actúo así? ¿Yo espero o quiero las cosas ya? Recordemos que los niños aprenden lo que ven en sus padres, por eso, hay que tener mucho cuidado de cómo son nuestras reacciones frente a  nuestras frustraciones.

4. Si ya las rabietas ya son frecuente y tenemos niños tiranos, hay que empezar nuevamente. No darnos por rendidos. Nadie nace aprendiendo a ser padres, pero es momento de empezar a actuar con firmeza, pero también con amor. Podemos decirles: “Tienes derecho a estar enojado, pero no tienes el derecho de hacer daño a otros. Quiero que te calmes y luego hablamos”. Entonces  después de que se calmó, hablar acerca de su actitud  y decirle que no se  va a permitir que actúe de esa manera. Finalmente, se le explicará las consecuencias que traerá su comportamiento.

5. Evitar caer en la amenaza. Muchos padres caen en la amenaza y los chicos llegan a funcionar de esa manera. “O te portas bien o de quito la tele”. Con ello estamos demostrando que no podemos tener el control sobre ellos. Y que solo obedecerán por miedo. No queremos que nos tengan terror a los padres, sino que sean colaborativos, solidarios.

6. El padre debe saber que no puede frustrarse con la frustración de los niños. Tenemos que calmar a los niños, pero primero debemos calmarnos nosotros como padres. No podemos ponernos a gritar igual que ellos porque nosotros somos los adultos.

7. Evita caer en la culpa. No debes sentirte culpable de disciplinar de manera adecuada. Los niños necesitan corrección de sus padres. Y cuando habló de corrección, no hablo de golpes o gritos, sino de  reglas muy claras para que no haya contradicción. Los dos padres deben estar en acuerdo de las normas y hacer cumplir las consecuencias con firmeza, pero no con grosería.

8. Validar al niño. No podemos decirle eres un niño malo porque  bajamos la autoestima. Lo que se trata es de enseñarle a moldear su carácter. Puedes decirles: “Entiendo que  quieres el juguete, pero primero la comida” “Debemos comer lo que hay”.

9. No aplicar la ley del hielo. Muchos chicos usan las palabras te odio, muérete. Es parte de la respuesta de frustración de un niño. Está lleno de rabia, pero en el fondo no  lo  sienten así. Hay que corregir. Decirle como te está afectando sus palabras:” Lo que me dices me duele porque te quiero” “Me lastima mucho, pero entiendo que es parte de tu cólera, es parte de tu frustración”

10. Niño único y que pega a otros. El niño único está acostumbrado a tenerlo todo, no quiere prestar. El niño es egocéntrico. Hay que decirle que no se pega y tranquilizarlo. Aquí de igual manera debemos calmarnos y  luego se calmará el niño. Luego de 15 0 20 minutos decirle: “Ahora si vamos a pedir al niño el juguete".


11. Establecer rutinas. Estructurar un horario. Horario para todo, pero sin llegar  a la rigidez. Y si el niño quiere ver  televisión antes de comer, podemos decirle: “Primero debemos  comer y luego ver t.v". Evitar las contradicciones que es un error muy frecuente donde el adulto no deja ver al niño su película, pero el adulto si ve sus novelas. Si el niño aprende un orden, irá desarrollando  confianza con el mundo. Si no hay orden el niño crece con mucha ansiedad. Si el niño ve un mensaje de contradicción empezará a manipular.

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