viernes, 28 de abril de 2017

ASPECTOS BÁSICOS PARA UNA BUENA RELACIÓN EN PAREJA


Todas las personas necesitamos aprender a poner límites a las demandas de otras personas. No podemos dejar que otros manejen nuestras vidas. Siempre nos encontraremos con alguien controlador, manipulador, irresponsable o incluso abusador.

Debemos dilucidar en qué exigencias de lo cotidiano debemos decir no para que no nos excedamos. Otras veces debemos desarrollar mejores modelos de intimidad en una buena relación, o tomar partido en una situación complicada en las que están involucrados nuestros valores.

Muchas veces nos tocara impedir que alguien nos quite más tiempo, energía, recursos de lo que estamos dispuestos a dar. Los contextos son diferentes y debemos poner buenos límites. Para las personas sensibles y preocupadas con el prójimo, fijarlas resulta duro.

Pero es bueno saber que siempre que hay un problema con alguien es bueno tener una conversación directa con ellos. Hay que mantener una conversación con  límites. Siempre que hay que mantener una conversación difícil hay que saber cómo hacerlo bien.

A muchos les atemoriza tanto encarar el problema que nunca se atreven; otros se atreven pero fracasan estrepitosamente; y un tercer grupo lo hace de manera dañina antes que beneficiosa. Por eso muchos aplazan el confrontar, el fijar límites o iniciar conversaciones difíciles. Y como resultado las relaciones son las que sufren.

La confrontación es esencial para alcanzar el éxito en todos los frentes de la vida. Quienes confrontan bien hacen de ésta una práctica habitual en sus relaciones y lo hacen de modo directo. Confrontar significa: volverse la cara hacia alguien o algo.

La confrontación siempre debe tener un papel positivo en el lenguaje del amor y las relaciones. Fijar límites, confrontar y sostener una conversación dificultosa que se ha estado evitando no debe ser nunca motivo de conflicto, sino uno de los mayores actos de amor posibles.

Es la única manera de tener la relación que se desea. Es la única manera de tener una conversación de una manera amable, sincera y responsable. Es necesario conocer los elementos esenciales de una buena conversación, cómo sostenerla, cómo prepararse antes y cómo desarrollarla con las diversas personas que están en su vida. Hay que propender siempre a las relaciones armónicas tanto en las conversaciones específicas como difíciles.

¿Qué son los límites?
Límite es la línea de permisividad que tienen las personas. Usted permite hasta dónde llegan las otras personas, usted decide hasta donde los demás pueden influir en su vida. Los límites nos ayudan a determinar qué queremos y qué no queremos, qué amamos y qué destetamos, a favor de qué estamos y en contra de qué estamos.

Las personas que tienen límites son claros en cuanto a sus opiniones, sentimientos y creencias. Las personas que no saben poner límites no tienen seguridad de sus opiniones, sentimientos y creencias. Dejan que otros les controlen porque se sienten inseguros de sí mismos cuando necesitan decir su posición.

Beneficios.
Poner límites mejora las relaciones. Permite el acercamiento entre la pareja o las relaciones, se tiene más respeto mutuo y más libertad. Además se puede lidiar mejor con las malas costumbres.

¿Por dónde empezar?

1. El primer paso siempre debe ser una conversación, una charla, una confrontación cara a cara con la otra persona. Es una conversación en la cual discuten el problema y lo que pueden hacer para resolverlo. Puede ser que no sea la única conversación, pero puede ser el comienzo de varias charlas. La conversación debe ser de una manera amable y a la vez honesta y eficaz de confrontar a alguien en su vida. Hay que desarrollar habilidades y herramientas de una buena confrontación

Lamentablemente, la persona que tiene el problema con frecuencia no asume la responsabilidad. Ellos muchas veces no ven el problema, o piensan que no tiene demasiada importancia o que la otra persona reacciona exageradamente. Esto puede dejar en un matrimonio a la esposa o a los esposos indefensos, desanimados y con menos aptitud para sentir en el corazón amor para su cónyuge.

Cuando no se puede confrontar, la persona se siente aislada, tiene que soportar falta de libertad, malas costumbres de él o ella. Las cosas cambian cuando las personas que experimentan los efectos del problema toman la iniciativa para resolverlo. Nada puede cambiar a menos que uno de los dos haga algo.

2. Conversaciones en amor. El hecho de pensar en sostener una charla con alguien puede crearnos mucha ansiedad y levantar mucha reticencia, críticas y hasta el fin de una relación. Si yo le digo “Necesitamos hablar”, la persona se siente asustada. Para bajar ese temor nuestras conversaciones deben ser en amor y con verdad. Las conversaciones funcionan mejor cuando a cada persona le interesa el bien de la otra y se dicen la verdad. Solo allí ocurren cosas buenas.

Las personas prefieren evitar el conflicto y la confrontación cuando ya  han tenido muchas experiencias negativas en las relaciones. Por eso hay que evitar las conversaciones conflictivas. Pero también tenemos que evitar aquellas conversaciones amistosas en las que evitamos todo desacuerdo. Ninguna de las dos es correcta. Lo correcto es verdad con amor.   

3. Quitar temores.Lo que impide una buena conversación son los temores. Se tiene miedo a perder la relación. Pensamos que la persona se apartara emocional y físicamente. Se tiene miedo a ser objeto de rencor, ya que no queremos ser blanco del rencor o las quejas de alguien por haberlo confrontado; hay temor de herir al otro y a sus sentimientos; hay miedo a que nos perciban como malas personas, ya que siempre queremos que nos vean como buenas personas. El miedo es que nos cataloguen como personas faltas de amor o de bondad. Los temores evitan que las personas se sienten a conversar y resolver los problemas. Hay que resolver esos temores e identificar de donde proceden.

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