viernes, 13 de julio de 2018

LLÉVESE BIEN CON SUS HIJASTROS





Cuando usted contrae matrimonio con una persona que tiene hijos adolescentes, de un matrimonio anterior, debe saber que nunca llegará a ocupar el rol de los padres biológicos. Los chicos vienen con una historia de vida y una relación anterior profunda con el padre o la madre.

No intente ganarse a la fuerza un lugar  en la nueva familia. Usted desde ya debe saber que debe renunciar al control, ser humilde para ganarse el lugar que quiere que le den en la nueva familia. La mejor forma de amar a su cónyuge es ayudándole a amar a sus hijos y apoyándole de la mejor manera.

Los adolescentes, por lo general, no consideran a los padrastros o madrastras como autoridad, por tanto, la situación se vuelve desesperante. El nuevo padrastro o madrastra tiene una desventaja frente al padre biológico que pasó años con ellos. Solo el tiempo permitirá formar vínculos para confiar y respetar. Cuanto más tiempo se conecten usted, y los hijos de su nueva   pareja, mayores serán las posibilidades de que puedan llevarse mejor.

Por eso, para evitar los conflictos que surgen con los adolescentes, es bueno que sepa que hay varias soluciones o caminos que usted puede tomar para evitar  la resistencia de los adolescentes, o los problemas con su cónyuge o el o la ex.

En primer lugar: usted y el adolescente. Trate de mirar lo que hay en el corazón del adolescente. Recuerde que aunque haya visto un divorcio amigable, su mundo está dividido en dos. Su hogar en el que nació, la familia con su padre y madre originales ya no existen. Guardará sentimientos de pérdida, alienación, enojo, indefensión y vergüenza. Albergan el deseo que sus padres se reconcilien. Este deseo es fuerte e intenso, idealizan la vida que tenían, y la presencia de una nueva pareja de su madre o padre, se presenta como un obstáculo para que su sueño se cumpla, por eso presentará resistencia, se comportará de forma maleducada, desafiante y faltara el respeto.

Usted debe saber que todo adolescente se resiste a los límites y las consecuencias que les imponen sus padres biológicos; así que; con mucha más razón; se negarán a aceptar límites de una persona nueva. No quieren que una tercera persona les diga lo que tienen que hacer.

Segundo. Tenga paciencia y persistencia para formar una conexión. Los chicos pueden mostrar mucha resistencia, pero esto no debe ser motivo para que usted claudique, por el contrario busque como pueda la conexión con el adolescente. Haga lo que el adolescente disfruta y conozca su mundo. Evite centrarse en el desprecio, cèntrece en el vínculo, pero hágalo con sinceridad porque pronto se darán cuenta si usted tiene buenas o malas intenciones.

Tercero. No intente reemplazar al ex. En la mente de un adolescente solo existe un padre y una madre, por tanto, no trate de forzar que lo acepten como padre o madre. Considérese solamente cónyuge de la persona con la que se casó. Recuerde que el adolescente está viviendo un duelo, una pérdida importante para su vida y  en su interior solo hay tristeza, enojo y dolor; por tal razón, sea empático. Otorgue tiempo, espacio y apoyo. El dolor  de los chicos es  más fuerte si usted contrajo matrimonio al poco tiempo del divorcio.

Cuatro. Los padres deben encargarse de la disciplina al principio. Al inicio es mejor que padre y madre se ocupen de poner límites a los adolescentes. La tarea del nuevo cónyuge será conectarse  mejor con los chicos. Solo cuando usted y su cónyuge acuerden que llegó el momento de hacerse cargo de la disciplina, solo allí cumpla ese rol y de forma gradual. Haga que esta decisión, sea comunicada al adolescente. Asegurarse de comunicar de esta decisión con suavidad para que los chicos acepten el nuevo rol que tendrá el padrastro o madrastra en la vida de ellos.

Quinto. Este dispuesto a trabajar en usted. Quizá su nuevo o nueva cònyuge tiene preocupación por sus habilidades como padre o madre. La preocupación es más si usted no tiene hijos. Dígale que en algún momento le gustaría que se le confié autoridad y pregunte qué cosas le hacen sentir inseguro o insegura. Lo mejor que puede hacer es demostrar amor a los chicos hasta que se le dé la autoridad. 

Recuerde que su cònyuge necesita saber que usted ama a quienes él o ella aman. Se sentirá más seguro si le ve que se esfuerza por formar un vínculo con chicos que no demostrarán ni un mínimo de interés. También se sentirán tranquilos si usted cambia actitudes que pueden ser muy contraproducentes para la convivencia en la nueva familia

Acuérdese que su cónyuge tiene que trabajar con  usted y los adolescentes. Es una carga pesada y no quiere ver sufrir a quienes ama. Hágale saber que apoya la forma de crianza y que quiere jugar según sus reglas. Pregunte de qué modo puede ayudar a los adolescentes y a èl o ella.

Sexto. Respete al ex  de su nuevo o nueva cónyuge. Recuerde que también está viviendo un duelo, ya no tiene la familia de antes, por tanto respete los sentimientos. En lo posible hable con esta persona sobre lo que le preocupa de la educación o crianza de su hijo o hija. 

Hágale saber que quiere apoyar y favorecer las relaciones de los hijos con sus padres biológicos y que sabe que los hijos necesitan a ambos padres en su vida. No hable de los problemas matrimoniales anteriores y de su relación con los chicos. Por lo general, los ex se preocupan más por las calificaciones, la hora de llegada o problemas de alcohol de sus hijos e hijas. Así que es mejor estar atento a lo que dicen sobre estos asuntos.




Fuente: Límites de los adolescentes




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