lunes, 15 de mayo de 2017

SANAR EL ABUSO SEXUAL



Nos mires con desprecio a quien ha sufrido. Te cuidado. Las personas que ha sufrido necesitan ser miradas con misericordia, y más  aún, si han sufrido abuso sexual. No se puede rechazar su condición, sino más bien apoyar para su sanción emocional, personal y espiritual.

Una mujer que ha sufrido abuso sexual sufre mucho. Se le ha quitado lo más valioso que tenía: su valía y  dignidad de mujer. Ha sido vejada, ultrajada, maltratada. No se puede mirarla con desprecio porque no fue su culpa el haber caído en esa desgracia.Debemos  quitar esos prejuicios.

Necesitamos ver a estas mujeres con admiración porque, muchas a pesar de esta adversidad, sacan fuerzas para seguir viviendo con dignidad. Son mujeres que  se merecen  darse la oportunidad de ser felices, pese a su desgracia. No se les puede privar de ese derecho. Es un derecho que la vida  les proporciona ante tanto dolor.

Recuerda un abuso sexual deja graves secuelas emocionales en estas hermosas mujeres. Necesitan ser amadas y bien tratadas. Su actitud defensiva, de enojo y de ira, va bajando en la medida en que  ella recobre su lugar en este mundo. Un lugar de respeto y admiración.

Sus hijos necesitan ser tratados con todo el amor el mundo. Necesitan  ser vistos como los hijos de una madre digna. Para ayudar al corazón de esta madre y de sus hijos, es necesario hacerlo  con mirada de amor y misericordia. Solo de esta manera el dolor, la vergüenza, la impotencia, el desprecio que sienten, desaparece.

El abuso sexual, en cualquier edad deja graves secuelas. Las mujeres que han sufrido esta vejación están siempre a la defensiva, sobreprotegen en exceso a sus hijos, sufren gran dolor. Sus hijos sufren las secuelas de la sobreprotección, no encuentran a este mundo seguro.

Es necesario ayudar  a la persona, y  más si de este vejamen, la mujer ha concebido un hijo. Hay que acompañarla, darle todo el apoyo para que  en lo posible, no atente contra el bebé. Los niños siempre son inocentes .Ellos no tienen la culpa de nada, por tanto no merece  que ese niño sea maltratado desde  que es  embrión. 

Si bien es cierto muchas mujeres deciden abortar, hay otras que no lo hacen. Los hijos de las mujeres abusadas, agradecen mucho a sus madres que no los hayan abortado. Un ejemplo de ellos es el pastor Gary Moore. Lee y escucha su testimonio:http://evangelionoticias.com/2016/09/19/dios-me-salvo-nacer-dice-pastor-nacido-producto-una-violacion-cuya-madre-decidio-no-abortar/

La  mujer que ha sufrido abuso sexual necesita sacar su dolor por la pérdida sufrida y los hijos necesitan saber que su vida vale la pena .Todos los hijos de esta mujer necesitan saber que son hijos de una mujer doblemente  virtuosa y digna como cualquier otra. No pueden juzgar a la madre, deben hacer lo posible por reconocer el dolor de su madre  y amarla. El dolor de su vida, se limpia con el respeto y admiración de sus hijos y esposo. Ese dolor  se limpia cuando se acaba el juicio, la crítica y el comentario de la gente que le rodea.

Así que, si queremos ayudar, dejemos de criticar o de murmurar esta situación. Es una situación demasiado dolorosa que la persona vive.



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