jueves, 16 de febrero de 2017

CÓMO ENFRENTAR LAS FANTASÍAS EN LOS NIÑOS



La fantasía es la forma como los seres humanos expresamos, sueños, anhelos, deseos; pero en algunos casos, se usa para expresar cosas que van más allá de la realidad. Todos fantaseamos y son los niños lo que más llegan a esos niveles. Los niños a través de la fantasía expresan sus propias necesidades, carencias o su forma de reproducir y apreciar el mundo que les rodea. A los niños les da placer vivir sus fantasías.

La fantasía en los niños es normal, dependiendo de la edad. Por ejemplo, hasta los cuatro años,  es normal que el niño recree la vida real a través de juegos e imite ser papá, mamá o un super héroe. Incluso en muchas ocasiones, llegan a crear los amigos imaginarios, con quienes hablan, ríen y les cuentan sus historias.

Luego de esa edad, el niño se hace más consciente de su realidad y  se da cuenta de qué es cierto y qué no es cierto. A los siete años  ya  aprecian mejor el mundo de la fantasía y la realidad. Ya no se creen fácilmente lo que les dicen sobre papá Noel y  las hadas. También el niño a esa edad sabe lo que está bien o mal.  

La fantasía es alimentada por los cuentos, las películas,  por lo que viven o ven en su medio. Por lo general, los niños pequeños lo creen todo hasta los cuatro años. Todavía no tienen la capacidad completa de diferenciar lo real de lo irreal. Consideran a papá o mamá como súper héroes poderosos, porque pueden hacer muchas cosas que ellos no lo pueden hacer.

Los niños también  pueden fantasear para  no enfrentar una realidad. Por ejemplo suelen culpar a sus juguetes de haber cometido una travesura o de haber iniciado una pelea. En esos casos, hay que enseñarles  a decir la verdad, sin dañar su autoestima.

Hay que saber motivar a los niños a utilizar bien su imaginación, de tal modo que la puedan hacer creativa para cosas buenas como: el arte, la pintura, la escritura, la lectura. También es bueno que los padres puedan sumergirse un poco en este mundo de juego en los niños a esta edad, pero enseñándoles siempre la diferencia entre realidad y fantasía.

Si el niño es capaz de desbordar toda su  imaginación a través de las artes, quiere decir que está cargado de mucha creatividad, pero si pasa los seis años y su fantasía es solo inventar cosas, hay un problema emocional  o conductual que resolver. Puede ser que tenga un problema y lo esté viviendo solo, sin contar a nadie.

¿Cuándo se vuelve un problema?
1. La fantasía se vuelve en un problema cuando los niños empiezan a depositar sus afectos en  sus juguetes o en sus amigos imaginarios. El niño puede tener alguna carencia o angustia que no lo expresa por no saber cómo hacerlo. Allí los adultos deben ayudarlo, acercarse más a él y desarrollar mas vínculos afectuosos. Las miles de conexiones amorosas con el niño, le ayudan a separarse de la fantasía dañina.

2. La fantasía se vuelve en un problema cuando entran en un proceso continuo de mentiras, culpando a otros de lo que hizo. Los niños a partir  de los cuatro años ya saben lo que está bien o qué está mal. A los seis años tienen plena consciencia. Por eso, muchas veces  quieren sumergirse en la fantasía para no ser recriminados. Sin embargo, hay  que enseñarle la importancia de la verdad. Los niños necesitan saber que la vida no es siempre una fantasía y que sus actos tienen una consecuencia. Los niños desde que saben lo que está mal, ya tienen sentido de culpa y cuando saben que la disciplina es demasiado rígida, estricta y castigadora, empiezan a fantasear y mentir más. Lo correcto sería corregirlo sin dañar la estima, pero siendo firme y amoroso a la vez. Nunca corregir en público, sino en privado. Cortar la mentira desde el primer momento.

3. Cuando tienen demasiados miedos de sus propias fantasías. Allí es mejor limitar la exposición a sus fantasías. Evitar películas que les esté produciendo pesadillas, hablar sobre sus miedos y ayudarles a tener tranquilidad. Evitar la burla o minimizar sus sentimientos. Hay que explicarle porqué todo lo que ven en las películas o cuentos es cierto.

4. La fantasía se convierte en problema si hay inseguridad en el niño. Cuando hay este problema entonces debemos revisar como están las relaciones padre-madre y como es el trato hacia el niño. Solo cuanto el niño no se siente bien consigo mismo, tiende a esconderse en el disfraz o mascara de la fantasía.


5. La fantasía se convierte en problema en niños que quieren tapar su dolor o vacìo. Esto ocurre en niños que ha sido abandonados,de padres separados o de niños que viven solo con adultos. En el caso de los dos primeros casos,no aceptan su realidad y prefieren vivir en un mundo de fantasía. Ellos necesitan mucho del apoyo de un adulto que le guíe y oriente.En el caso de niños que viven solo con adultos,es necesario fomentar la comunicación, relacionarlos con otros niños de su edad,elogiar lo bueno sin exagerar, potenciar su estima, involucrándoles en cosas que les guste y evitando la sobreprotección.

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